Sorpresas te da la vida…

No suelo escribir entradas directamente en el blog. Me abro un documento a parte que miro, remiro, retoco y adorno, y cuando me parece que está más o menos bien lo copio aquí, lo pongo bonito con sus fotos y eso, y lo publico.

Pero hoy quiero hacer lo que no suelo. Hoy quiero improvisar, quiero volcar y compartir lo que sale tal cual, sin premeditación. Hoy no quiero dejar pasar un día más sin contarte cómo van las cosas. Sigue leyendo

Estoy en obras

reforma

Estoy reformando la casa. Sí, esta a la que vienes a parar de vez en cuando para leer mis historietas varias. De momento estoy con los planos, dibujando la estructura de una nueva web, que en mi imaginación promete ser muy bonita, muy filosófica y muy útil. Sigue leyendo

Los siguientes pasos

Hoy el vaso no está ni lleno ni vacío, está desbordado. Mana de él un absoluto y profundo placer. Después de tanta tierra, de tantos pasos, de tanto aire, he llegado al mar. He llegado al mar y me siento ebria de naturaleza, borracha de emoción y agradecida por haber podido cumplir un pedazo de sueño.

Regresaré a casa mañana. Cargada, renovada y plena. Con toda la ilusión por empezar de nuevo esa senda filosófica que abrí a principios de este año.

En esta entrada quiero contarte algunas de las cosas que voy a hacer nada más volver a casa. También puedes pinchar aquí y ver la agenda de actividades que acabo de actualizar para los dos próximos meses: Sigue leyendo

De la caverna a la madriguera

Filosofía Útil se lanzará a la vida nómada dentro de un mes. Superados sus primeros meses de existencia, todavía le quedan unas cuantas cosas que hacer antes de despedirse hasta la próxima temporada, que comenzará de nuevo allá en noviembre.

Probablemente un avión, un tren o un bus, me llevará a una pequeña aldea de Francia para participar en un campamento internacional en el que nos dedicaremos a practicar filosofía. No tengo billete de vuelta, puesto que desde allí, con mi mochila de imprescindibles, caminaré de regreso hasta el fin de la tierra, cosa que estimo, me llevará tres meses.

Si todavía no sabías de mis intenciones peregrinas, te lo voy a contar:

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Echar a andar

A veces son tantas las cosas que querría contar y compartir, que me quedo con cara de boba y, como me sucedió la semana pasada, no escribo nada de nada.

Hoy, para relajar tanta actividad y para seguir un poco la línea de “los sueños son para cumplirlos”, quiero centrarme en uno de los pilares, de los que te hablaba en la entrada anterior, que sostiene mi propia fantasía: me encanta caminar.

De hecho, y si quiero ser sincera, hasta ahora he rozado el tema varias veces, pero a partir de ahora posiblemente lo que te encuentres en este espacio, este relacionado con la experiencia del caminar.

No creas que es algo alejado de la filosofía. Muchos pensadores como Sócrates, Nietzsche, Rousseau, Kant, Aristóteles o el propio Gandhi, por ejemplo, se movían, ya fuere haciendo grandes rutas o dando pequeños paseos.

La actividad de poner un pie detrás de otro durante un tiempo, sin que se trate de un simple deporte, una penitencia o una clase de turismo, lo considero tan útil o más que el ejercicio de filosofar. Sigue leyendo

Sacándole jugo a junio

Hoy voy a intentar escribir la entrada de la semana desde un lugar diferente a mi escritorio. Acabo de dejar al pequeñajo al que cuido casi cada tarde y hace un día tan maravilloso de sol y brisa, que la primera terraza que me he encontrado me ha llamado casi por mi nombre y me ha ofrecido un café bien rico.

¿Había dicho ya que soy una adicta al café? ¿Y al azúcar?… Bueno, este post no va de adicciones, va sobre las aventuras en las que se mete una filósofa como yo. Sigue leyendo