Morir para Vivir

En el post anterior te decía que puedes inventar quién eres, pulir y revisar esa construcción de ti mismo. En este te propongo que te mates, que asesines a tu yo.

Podemos entender ese yo como una sola cosa, como una unidad en la que no se diferencian sus partes, en la que no se tiene en cuenta la multiplicidad de aspectos que lo conforman. Sigue leyendo