Comprometerse o no comprometerse, esa es la cuestión

Estaba releyendo el último post para decidir si seguir escribiendo sobre el camino, sobre lo bien que me lo pasé recolectando los ajos que planté con mi padre en noviembre, o sobre el último café con filo que tuvo lugar en el Belmondo el pasado miércoles.

Una palabra acude a mi mente en letras mayúsculas, que está presente en los tres asuntos, y que no sé cómo no la mencioné en la entrada anterior cuando hablaba de la voluntad: COMPROMISO.

Para que la voluntad funcione y sea fuerte es necesaria una gran dosis de compromiso.

Comprometerse supone un esfuerzo y requiere disciplina. Es aconsejable no confundir con sacrificio, ni con hacer las cosas porque se te ha metido entre ceja y ceja.

Sigue leyendo

Filosofía en el camino: ana&maría

Cuando descubrí la consulta filosófica y empecé a formarme tenía claro que por mucha teoría que supiese, el método requería habilidades que solo dominaría practicando y teniendo yo misma la experiencia, tanto de consultora como de consultante.

¿Y qué hace uno cuando está aprendiendo y necesita conejillos de indias? Reclutar a sus familiares y amigos. Sigue leyendo